El consumo en Polonia se debilita y el camino hacia un alto PIB se vuelve más difícil
El primer trimestre trajo una desaceleración del crecimiento tras un fuerte cierre de 2025. El motor principal del crecimiento siguió siendo la demanda interna, pero el consumo de los hogares creció más lentamente que en el trimestre anterior. El invierno riguroso limitó la actividad, principalmente en la construcción, y el rebote de marzo no fue suficiente para mantener el ritmo de crecimiento anterior.
Las inversiones totales crecieron moderadamente, aunque una señal positiva es el aumento de las inversiones de las empresas no financieras estudiadas. En los trimestres siguientes, el apoyo adicional debería provenir de proyectos financiados con fondos de la UE.
Las perspectivas de consumo se ven más débiles. La venta minorista en abril se desaceleró claramente, la dinámica de los salarios cae y el empleo en el sector empresarial sigue siendo inferior al año anterior. La lectura de la inflación de mayo, más baja de lo esperado, también indica que la presión de demanda en la economía se debilita.
La principal fuente de riesgo sigue siendo la situación en Oriente Medio. El tránsito por el estrecho de Ormuz sigue estando fuertemente restringido, y la situación en la región es muy inestable. El aumento de la energía eleva los costos de las empresas, reduce los ingresos reales de los hogares y puede empeorar la contribución del comercio exterior al PIB.
La economía polaca sigue teniendo fundamentos sólidos, pero el camino para mantener un alto ritmo de crecimiento se vuelve más difícil, comentó Andrzej Gwiżdż, analista de la plataforma de inversión Port.
