El último informe Weekly Markets Monitor publicado por el World Gold Council (WGC) ofrece pruebas numéricas sólidas de ello. Los datos muestran que, en la semana analizada, la sesión asiática representó el 62,59 % del rendimiento total del oro. En comparación, la sesión estadounidense generó solo el 2,50 % en el mismo período. Esta disparidad muestra dónde se encuentra actualmente la fuente real de liquidez y dinámica de precios.
Mientras que los fondos ETF globales (principalmente en EE. UU. y Europa) registraban una desaceleración de los retiros, los inversores en la bolsa de Shanghái (SHFE) se acercaron al mercado de manera mucho más agresiva, aumentando claramente su participación en posiciones largas (net longs) en contratos a futuro. Observamos un proceso gradual de desplazamiento del centro de gravedad de todo el mercado de metales preciosos hacia el Este.
“En las condiciones macroeconómicas actuales, analizar el mercado del oro únicamente a través del prisma de las decisiones de la Fed estadounidense o del comportamiento de los fondos ETF de Nueva York se vuelve anacrónico. La importancia de los inversores asiáticos – tanto institucionales como de consumo – está creciendo sistemáticamente. Esto puede llevar a una situación en la que la demanda física local en el Este tenga un impacto mucho mayor y más duradero en el comportamiento a corto plazo de los precios y en la supresión de posibles correcciones que los ánimos de Wall Street.” – señala Łukasz Wydra, analista de Cashify Gold.



























































































