- Las empresas son el motor principal del crecimiento de la electromovilidad en Polonia, y la infraestructura de carga se construye cada vez más en ubicaciones comerciales.
- El año 2026 se convierte en el punto de transición de pruebas a decisiones sistémicas.
- La falta de preparación de los edificios representa un riesgo operativo y regulatorio real.
El negocio toma el control en la transformación del transporte
Según datos de la Asociación Polaca de la Industria Automotriz y la Asociación Polaca de Nueva Movilidad, las empresas son responsables de más del 80 % de los nuevos registros de vehículos eléctricos en Polonia. A finales de 2025, en las carreteras polacas circulaban 132 775 vehículos de pasajeros BEV [1], y solo en un año esa cifra aumentó en más de 52 000. Las previsiones indican que para 2030 la flota de vehículos eléctricos en Polonia podría alcanzar alrededor de 700 000 vehículos.
Para las empresas esto significa pasar de la fase de pruebas y análisis a decisiones de inversión reales. Se reflejará en los costes operativos, la reportabilidad ESG y la forma de funcionamiento de la infraestructura técnica en las instalaciones corporativas.
– Vemos claramente que la electromovilidad en las empresas ya no es un proyecto piloto. Para muchas organizaciones es hoy un elemento de la estrategia operativa que afecta a muchos aspectos importantes para ellas. Las decisiones de flota se toman cada vez más en paralelo con las energéticas. Esto ocurre porque la escala de carga de vehículos cambia el perfil de consumo de energía en las instalaciones comerciales, explica Grzegorz Końpa, Head of Commercial Projects, eMobility en E.ON Polska.
La infraestructura se queda atrás
El crecimiento dinámico de la cantidad de vehículos eléctricos expone cada vez más la brecha infraestructural. Aunque Polonia expande la red de puntos de carga de acceso público, los vehículos corporativos suelen cargarse en ubicaciones privadas y semi-públicas, por ejemplo en estacionamientos de oficinas, almacenes, logística o industriales.
A finales de 2025, en Polonia operaban 11 762 puntos de carga de acceso público. La infraestructura en las instalaciones comerciales se vuelve clave desde la perspectiva del uso diario de la flota. En muchas ubicaciones, la escala de las implementaciones planificadas seguirá siendo un desafío debido a la potencia disponible y la posibilidad de ampliar la instalación en el futuro.
Las regulaciones cambian las reglas del juego
La electromovilidad ya no es solo una cuestión de elección tecnológica. Las regulaciones nacionales y europeas adquieren cada vez más importancia. La Ley de electromovilidad y la directiva EPBD [2] introducen obligaciones sobre la preparación de la infraestructura de carga en edificios no residenciales. Por otro lado, el reglamento AFIR [3] establece requisitos técnicos para estaciones de carga en toda la Unión Europea.
En consecuencia, la falta de infraestructura puede generar un riesgo empresarial serio. Afecta la atractividad de los edificios, las expectativas de los inquilinos y el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible.
La electromovilidad como proyecto energético
Con la escala de las implementaciones, cambia el carácter de la inversión. Introducir una flota eléctrica en las empresas se considera cada vez más desde la perspectiva energética. Se requiere un análisis de la potencia de conexión, la gestión de la carga de la instalación y la integración de la infraestructura de carga con los sistemas de los edificios. Soluciones como la gestión dinámica de potencia permiten utilizar eficazmente los recursos energéticos existentes y limitar la necesidad de una expansión costosa.
Con esto en mente, E.ON Polska ha preparado un práctico e‑book dedicado a la electromovilidad en el negocio. Se abordan los aspectos regulatorios, técnicos y organizativos clave relacionados con la implementación de la infraestructura de carga. Este material será complementado por un webinar dirigido a empresas, durante el cual los expertos de E.ON compartirán experiencias del mercado y responderán a preguntas sobre la planificación y el desarrollo de proyectos electromoviles.
- Cada vez más empresas quieren tomar decisiones sobre electromovilidad de manera ordenada y a largo plazo. Hoy es clave comprender cómo planificar las etapas de creación de la infraestructura, prepararse para futuras regulaciones y combinar las necesidades de transporte con las posibilidades energéticas del edificio, destaca Kamil Szostak, Senior Technical & Sales Consultant, eMobility en E.ON Polska.
Nuevo estándar para bienes raíces comerciales
Desde la perspectiva del mercado inmobiliario, la preparación adecuada para la electrificación progresiva del transporte se convierte en uno de los elementos esenciales de la infraestructura técnica moderna. Los edificios que permiten cargar un mayor número de vehículos eléctricos se vuelven más atractivos y satisfacen las necesidades de los inquilinos.
Los nuevos edificios deben adaptarse a las tendencias del mercado y a los cambios regulatorios planificados. La electromovilidad en el negocio se convierte en un estándar, pero requiere una planificación consciente, integración con la energía y un enfoque a largo plazo para el desarrollo de la infraestructura.