El problema en el mercado laboral británico es complejo, pero como muestra la lente, también lo enfrentan otros países europeos, como Francia, España o Grecia. A los jóvenes trabajadores a menudo les falta la competencia para realizar diversas tareas. Y aunque la tienen, encontrar empleo “es un milagro”, porque simplemente falta trabajo para los jóvenes.
El número de “NEETs” está creciendo rápidamente
En la búsqueda de empleo, las mayores dificultades tienen los llamados grupos “NEET”, es decir, jóvenes fuera del ámbito laboral y educativo. Son personas que no quieren adquirir nuevas cualificaciones, no trabajan, no quieren aprender ni prepararse para un nuevo oficio. Este grupo incluye tanto a desempleados como a aquellos que terminaron la educación prematuramente. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo, el porcentaje de estas personas varía en los distintos países de la Unión Europea. Por lo general, el grupo está formado por personas entre 15 y 29 años. El fenómeno apareció por primera vez en 1999 en Reino Unido, donde, según los expertos locales, se está profundizando y a un ritmo rápido.
Recientemente, el ex ministro del gobierno del Partido Laborista Alan Milburn se refirió a ello, presentando una imagen del problema en su informe. Como señaló, el grupo “NEET” crecerá en los próximos años. Para 2030 podría aumentar hasta una cuarta parte, alcanzando un récord de 1,25 millones de personas solo en Reino Unido. Son datos alarmantes, respaldados por la teoría de que es la “generación perdida”, que puede no recuperarse, de manera que no produzcan un efecto positivo en el mercado laboral. Curiosamente, el autor del informe incluyó al Estado como culpable de la situación, que con sus acciones pro-sociales provoca tal situación.
“El Estado de bienestar, construido alguna vez para proporcionar un paraguas de seguridad, profundiza la inactividad profesional. Se dice en el informe que seis de nueve nunca trabajaron.”
¿Son perezosos o víctimas del sistema?
Los expertos que critican al gobierno de Keir Starmer van un paso más allá, indicando que no hacen nada para mejorar la situación de los jóvenes, y las medidas provisionales que llevan a cabo solo profundizan la crisis.
“Se les negó el objetivo, la esperanza y las aspiraciones que ofrece el trabajo” - señala Ryan Wain, director senior de política en el Tony Blair Institute.
Este enfoque hace que los jóvenes, en lugar de formarse y adquirir nuevas habilidades para encontrar su lugar en el mercado laboral, se conformen con prestaciones sociales, que, según los críticos de la política británica, pueden recibir indefinidamente.
Los expertos también señalan una solución a la situación actual. Se trata de incentivar a los empleadores mediante beneficios, exenciones y otras motivaciones para que contraten a jóvenes, dándoles así la oportunidad de entrar al mercado laboral, con la esperanza de que permanezcan allí.
Ver también: ¿La fundación familiar una forma de evitar impuestos? La Tesorería da luz verde