El shock de los commodities todavía no se ha extendido ampliamente por la economía, pero ya se está sintiendo. Sin embargo, hay que recordar que la inflación de abril se amortizó parcialmente con la reducción del IVA y el impuesto al combustible. Desafortunadamente, la impasse de las negociaciones en Oriente Medio hace que los precios del petróleo permanezcan en tendencia ascendente, lo que significa que la inflación finalmente llegará más profundamente a nuestros bolsillos.
Los efectos de la segunda ronda están apenas por venir y en los próximos meses la presión de precios aparecerá en un número cada vez mayor de categorías, desde el transporte hasta la alimentación. En nuestra opinión, no nos amenaza una espiral salarial‑inflacionaria. Todavía es principalmente un impulso inflacionario de oferta, y el punto de partida de la economía es mucho mejor que en 2022. Sin embargo, podemos ver un aumento transitorio de la inflación incluso alrededor del 4 % en los próximos meses.
Como señalamos antes, la reducción de las tasas en marzo probablemente fue la última de este ciclo. Ahora el RPP puede permanecer más tiempo en modo wait and see, hasta que se aclare la situación en Oriente Medio. Actualmente nos inclinamos más hacia el escenario de no cambios en las tasas de interés hasta fin de año – comentó Andrzej Gwiżdż, analista de la plataforma de inversión Portu.








































































