Los precios de bitcoin, acciones, oro, rendimientos de bonos y el tipo de cambio del dólar cada vez cambian más en paralelo en respuesta a las mismas señales macroeconómicas.
Un nivel de inflación más bajo probablemente habría reforzado las expectativas de recortes de tasas de interés en el resto del año, reduciendo la presión sobre los rendimientos y el tipo de cambio del dólar, al tiempo que mejoraba el ánimo entre los inversores interesados en activos con mayor coeficiente beta. Tal situación podría haber favorecido un mayor interés en BTC y ETH, y también haber restaurado la dinámica de crecimiento de las acciones de empresas de sectores de crecimiento y tecnología.
Si la inflación resultara básicamente acorde con las expectativas, las reacciones en los distintos mercados podrían permanecer relativamente limitadas, ya que los inversores esperarían señales más claras sobre la dirección de la política monetaria. Los mercados de criptomonedas y acciones probablemente seguirían oscilando dentro de los rangos habituales, y los flujos de capital institucional serían más estables que mostrar una tendencia direccional evidente.
Un resultado del CPI superior a las expectativas podría debilitar las previsiones de relajación de la política monetaria a corto plazo y provocar un aumento de los rendimientos, reforzando así las posiciones defensivas en los mercados mundiales. En tal escenario, los activos especulativos, incluidas las criptomonedas, podrían encontrarse bajo presión a corto plazo, ya que el capital se dirigiría hacia un dólar fuerte y a inversiones orientadas a la rentabilidad. Tal reacción acentuaría aún más lo estrechamente vinculados que están los precios de los activos digitales con la situación macroeconómica general y las expectativas de liquidez.
Ryan Lee, Analista Principal en Bitget Research






























































































