Uzbekistán mostró cómo puede ser peligroso una mala preparación para la introducción de transacciones sin efectivo en muchos bienes y servicios. Recordemos que la presión por una mayor participación del “dinero digital” en el Viejo Continente es ejercida, entre otros, por las autoridades de la Unión Europea, que promueven este tipo de soluciones. Por ahora, en Europa esta regulación aún no ha entrado en vigor, a diferencia de la que se implementó en Uzbekistán, en Asia Central. El cambio, que debía traer beneficios a los ciudadanos, hasta ahora se ha convertido en “sal en los ojos” para ellos.
Lucha contra la zona gris
Los cambios en Uzbekistán empezaron a aplicarse el 1 de abril de 2026. La decisión de limitar el efectivo en el país asiático fue tomada por su presidente, Shavkat Mirziyoyev. Según explicó, se tomó con el objetivo de combatir la zona gris y tener un mayor control sobre el flujo de efectivo.
La nueva regulación introduce muchos cambios a los que los ciudadanos de Uzbekistán deben adaptarse. Se debe pagar sin efectivo por bienes y servicios cuyo valor supere los 25 millones de sumas, es decir, alrededor de 7,5 mil zlotys. Además, no se puede pagar en efectivo por servicios públicos y municipales, compras de alcohol, productos de tabaco y combustible. Y eso no es todo. También se deben pagar sin efectivo las transacciones relacionadas con bienes raíces y la compra de automóviles.
Colas en los cajeros y pérdida de dinero por parte de los ciudadanos
Los expertos señalan que la regulación introducida en Uzbekistán fue mal preparada. Los ciudadanos tuvieron muy poco tiempo para adaptarse a la nueva realidad, lo que generó muchos problemas. Entre ellos están los relacionados con la falta de efectivo. Lo sienten especialmente los habitantes de pequeñas localidades, donde falta la infraestructura que permita retirar dinero. Esto llevó a que en las ciudades se formaran largas colas frente a los cajeros para que las personas pudieran retirar efectivo y pagar por parte de los bienes y servicios. Y eso no es todo. El problema también es que una gran parte de la sociedad no tenía tarjetas de pago antes, ni sabía cómo usarlas, y al entrar la regulación prácticamente de un día para otro, no tuvieron tiempo de prepararse para las nuevas realidades.
Las controversias también se centran en las tarifas que los ciudadanos de Uzbekistán pagan por las transacciones sin efectivo. Radio Svoboda informó que las tarifas son del 3% del valor de la transacción. Todo porque su monto es libre de mercado y no regulado por el Estado, lo que permite a los bancos introducir tarifas altas.
“No todos trabajan en el sector público. Muchas personas comercian en los mercados o en otros lugares. Usan efectivo. Tienen que usar sistemas de pago. Y la comisión por recargar la tarjeta en esos sistemas es del 3% de la cantidad depositada. De 100 mil se hacen 97. Con esa cantidad compramos gasolina o gas” – explica a los periodistas el empresario Chayotillo Bajbajew.
Los cambios que ocurrieron en Uzbekistán también son criticados por ciudadanos comunes, que afirman que durante las elecciones presidenciales Shavkat Mirziyoyev les aseguraba que haría todo lo posible para mejorar la vida de los ciudadanos. Lo que está sucediendo es su contradicción.
“¿Dónde está la justicia? ¿Dónde está la ayuda y la facilidad de vida para la gente? No hay justicia, no hay nada” - destaca un residente de Uzbekistán en un video que circula en las redes sociales.
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