Decisión del FOMC. Entramos en la era Warsh. ¿Qué puede temer el mercado?
La verdadera pregunta es cómo el nuevo jefe de la Reserva Federal, Kevin Warsh, abordará sus primeras previsiones macroeconómicas (SEP) y si decidirá eliminar de manera más severa la postura de relajación (el llamado "bias de easing") ante la presión de precios que vuelve. Desde el punto de vista del mercado, la decisión de hoy conlleva tres riesgos clave que van más allá de las tasas mismas.
Respuesta aguda en la declaración y ausencia de recortes
Tras el reciente aumento de la inflación estadounidense CPI al 4,2 % (el nivel más alto en tres años), los inversores asumen que la Fed tendrá que retirarse de manera definitiva de las promesas de flexibilización. Las previsiones de marzo (SEP) aún indicaban en su mediana una recesión de tasas en 2026.
Actualmente, el principal riesgo es el desplazamiento del gráfico de puntos (dot plot) hacia la ausencia de cualquier recorte, lo que consolidaría la trayectoria de "higher‑for‑longer". Un cambio de retórica en la comunicación oficial serviría como la primera señal de cuánto el nuevo jefe de la Fed pretende priorizar de manera absoluta la lucha contra la presión de precios sobre las preocupaciones de enfriamiento del mercado laboral.
Liquidez y compras de RMP que frenan
Además de la política de tasas, el punto clave sigue siendo la gestión del balance. Desde diciembre, la Fed ha gestionado reservas mediante compras de bonos del Tesoro (RMP). El ritmo de estas operaciones, sin embargo, está disminuyendo sistemáticamente – de un pico de 40 mld de dólares a 25 mld, y al final de mayo y junio a 10 mld de dólares, lo que fue comunicado previamente por Powell.
Warsh, sin embargo, ha sido criticado desde hace tiempo por el uso del balance como escudo de liquidez. Si esta reducción del compromiso de la banca central se encuentra con un aumento proyectado de la emisión de deuda del Tesoro en el tercer trimestre, las rentabilidades estadounidenses podrían experimentar un rebote perceptible, intensificando el endurecimiento de las condiciones financieras, especialmente si Warsh quisiera en ese momento abandonar por completo los RMP o, por ejemplo, acelerar la venta de MBS o limitar las reinversiones.
¿Fin de la guía de futuro precisa?
Kevin Warsh ya se ha hecho notar como un crítico decidido del exceso de dependencia de la comunicación en los gráficos de puntos y en las previsiones demasiado claras (forward guidance). En su opinión, el exceso de indicaciones reduce la flexibilidad de la banca central. Los mercados, por lo tanto, observarán con atención si la conferencia de hoy traerá señales menos claras para el futuro.
Limitar este mecanismo obligaría a los inversores a asumir una mayor responsabilidad en la valoración del riesgo, lo que de forma natural podría convertirse en una excusa para una mayor volatilidad.
Escenario base y barómetro del mercado
Dado que la ausencia de cambios en el nivel de tasas probablemente sea hoy una mera formalidad, el principal barómetro de la opinión después de las 20:00 probablemente seguirá siendo la condición del dólar y del mercado de bonos. Si la Fed decidiera eliminar abiertamente las previsiones de recortes y al mismo tiempo arrojar una luz aguda sobre la liquidez, la moneda estadounidense podría recibir otro fuerte impulso apreciativo. Por otro lado, dejar la puerta abierta a la flexibilización a pesar de la inflación más alta podría interpretarse rápidamente como una grieta en la credibilidad de la nueva administración, lo que probablemente llevaría a una venta del dólar.
Desde la perspectiva de la valoración de opciones, la volatilidad implícita O/N de hoy al 10,92 % para EUR/USD (calculada con la convención de 252 días hábiles) se traduce en un movimiento esperado de un día de alrededor de 80 pips. Por otro lado, el índice de miedo VIX1D para el índice S&P 500 se sitúa actualmente alrededor del 1 %. En caso de intentar forzar las resistencias al alza, podríamos observar una prueba de los picos históricos. Por otro lado, un impulso bajista eventual probablemente podría llevar al cierre de la brecha semanal previamente abierta.