¿Cómo interpretar los gráficos de velas?
En el artículo descubrirás:

  • ¿Por qué el contexto es tan importante?
  • Lo esencial es la especialización
  • Datos fundamentales como motivo principal

Una vela de gran rango pero cuerpo pequeño puede suponer o no una gran guerra entre la oferta y la demanda. Un cuerpo alargado con una mecha corta y negativa nos indicará que una fuerza dada del mercado va ganando, si el cierre se posiciona próximo a algún extremo, puede significar que hay una falta de contrapeso, que la oferta y la demanda se encuentran en estado de desequilibrio. Sin embargo, una vela concreta o un conjunto de ellas puede suponer dos o más posibilidades de interpretación que podemos identificar de diversas formas. Se trata de la clave de la especulación; la determinación de lo que significa cada estructura de velas en el mercado. Por ejemplo, una vela larga de oferta supone que un instrumento dado era vendido por varios inversores que no tuvieron tan fácil el encontrar a posibles compardores en un tiempo concreto.

Pero, ¿por qué los inversores vendían los activos y tan pocos compardores estaban interesados en ellos? ¿Se mantendrá una situación así durante muchas horas? A continuación encontraremos algunas respuestas. Una vela larga de oferta en una tendencia alcista supone una ganancia momentánea en unos datos más flojos, situación en la cual probablemente vaya a ganar la tendencia, volviendo al alza; a los inversores les gusta recuperar dichas caídas. En otra situación puede ocurrir que una vela de oferta saliente de la consolidación nos de a entender que el mercado ha decidido regirse por la tendencia dirección sur, y es cuando no deberíamos comprar instrumentos con dichas caídas.

Si en un gráfico dibujamos dos medias móviles; una lenta, que muestre la tendencia de los precios de una espacio de tiempo más largo, y otra rápida, siendo más flexible con el precio, obtendremos un ejemplo del contexto y de la situación corriente. Por tanto, en una tendencia dada (la media lenta) identificaremos de forma más sencilla las correcciones y los impulsos (media rápida), pero también los espacios de consolidación considerados espacios exclusivos de oferta y demanda.

¿Por qué el contexto es tan importante?

Solemos estudiar diversos tipos de análisis centrándonos tanto en ellos que nos olvidamos de los puntos base. Empezamos usando las líneas de tendencia, las señales, los puntos de apoyo y resistencia, las formaciones, etc. , como señales de transacción, tomando por hecho que la aparición del punto A originará la aparición del punto B. Nos centramos en buscar en los foros, lbros o cualquier otro tipo de material educativo, teorías que apoyen que un tipo de formación dada puede acabar con un rebote o inversión de la tendencia, o por lo menos un gran porcentaje de probabilidad de que eso pase. Sin embargo, la realidad nada tiene que ver, y muchas veces nos toparemos con situaciones en las que nada de lo que habíamos leído en los libros se cumplirá.

Cuando ya probemos por nosotros mismos los pros y los contras de centrarse en señales individuales, nos empezaremos a dar cuanta de que además de las señales, también importa todo el contexto en el que se dan. Ahora bien, el contexto es un concepto que genera muchas dudas. Un Pinbar cualquiera no es para nada una señal concreta. Cosa que cambia si se trata de una Pinbar de apoyo o resistencia. No obstante, aquí también nos encontraremos con problemas, aunque sea por el hecho de que los puntos de apoyo o resistencia suelen ser superados.

El contexto, o la tendencia dominante (fundamental y técnica) nos indica una menera de interpretación de las señales que recibimos. Una regla básica dice que no debemos vender en la tendencia alcista, ni comprar en la tendencia bajista. Las señales, al revés de lo que ocurre con la tendencia, por regla general suelen se ignoradas por el mercado, o suponer un gran peligro y riesgo suponiendo ganancias nulas, justo al contrario de lo que importa en el trading. La tendencia se caracteriza por la ruptura de los puntos de resistencia y apoyo, que se encuentran en su camino, aunque momentáneamente sean capaces de frenar los cambios de los precios.

Lo esencial es la especialización

Muchos traders se centran en una sola y concreta forma de interpretación de los gráficos. Se enfocan en los impulsos, las velas, las formaciones y las señales. Con el tiempo algunos esquemas se vuelven para nosotros tan claros que nos permiten encontrarnos en espacios de tiempo más extensos. Por ejemplo, vemos que la tendencia que se mentenía alcista, comienza a anunciar una futura corrección a intérvalos más bajos. Nos daremos cuenta muy rápido de la continuación o reversión, determinando si merece la pena mantener una posición o salir de ella.

Los datos principales que podremos leer de un gráfico serán;

El impulso: Un fuerte movimiento en una dirección conreta, más fuerte que el anterior (por ejemplo; una vela o un swing).

La corrección: Movimiento más flojo, opuesto al del impulso, tiene como fin la corrección de la tendencia con importantes variaciones en el precio.

Las mechas: Muestran los sitios de la toma de las transacciones, de lo que el precio ha sido empujado hacia la apertura. Suponen la existencia de fuerzas inversas (mecha inferior como demanda, mecha superior como oferta). Si la mecha es más larga de la cuenta, querrá decir que la fuerza fue considerable y probablemente cambie el rumbo de los sucesos de los gráficos.

Las formaciones de reversión: Por ejemplo, un doble máximo o mínimo, o cabeza con hombreo (RGR) entre otras, indican cambio en la oferta y demanda del mercado, un debilitamiento de la fuerza dominante hasta un momento dado, un refortalecimiento de la fuerza contraria. Una fomación de reversión opuesta a la tendencia a menudo inicia una corrección. Por otro lado, una formación de reversión acorde a la tendencia dominante puede suponer una continuación, es decir; el final de la corrección.

Puntos de oferta o demanda: Espacios de consolidación, en los que el precio se ha disparado. Dichos espacios también se conocen como bases. La aparición de una base acompañada de un impulso suponen un momentáneo equilibrio que viene acompañado por su ruptura; ña oferta o la demanda suele ser dominante.

Las velas y las formaciones de velas: Por ejemplo, estructuras como el Pinbar, suponen una demanda dominante sobre la oferta, y viceversa.

El rango de movimientos: Si el precio durante un día o una semana concretos ha pasado por un conjunto de cambios, puede ocurrir que la fuerza de impulso se agote. Los rangos de movimientos tienen como objetivo captar las formaciones armónicas junto a la geometría de los movimientos de los precios. Si, por ejemplo, la ola (c) en una corrección supone el 100% de la ola (a), podemos esperar una vuelta a la continuación del impulso (AB=CD entre otros).

Las líneas de tendencia también tartan de captar las variabilidad y mostrar los sitios en los que existe una gran posibilidad de que el cambio esté a punto de agotarse.

Datos fundamentales como motivo principal

Los mercados suelen ser caprichosos respecto a los datos macroeconómicos y no siempre se rigen por la lógica. Unos peores resultados del PKB no tiene por qué ser una razón de grandes ventas, al igual que unos buenos datos acerca del empleo pueden generar una sorprendente cantidad de ofertas. Los datos macroeconómicos pueden ser el motivo principal de los cambios en los mercados, mediante situaciones tales como; la compra de activos seguros en tiempos de crisis, la compra de la libra a consecuencia de una serie de pequeños datos macroeconómicos, o la compra del dólar como resultado del anuncio de unas futuras subidas de las tasas de interés.

Los inversores a medio y largo plazo suelen regirse por sucesos alejados en el tiempo determinando las tendencias a medio plazo. Por otro lado, sucesos muy cercanos en el tiempo, tales como una futura reunión del banco central o el temor frente a la cada vez inferior inflación, pueden generar movimientos a corto plazo. Debemos tener en cuenta los sucesos que afectan a las divisas de nuestro interés, con el fin de saber con qué llevar cuidado y cómo lo que ocurra puede afectar a los demás traders. Por ejemplo, si el Banco Central de Inglaterra anuncia que las subidas de los salarios se encuentran a un nivel muy bajo sin ejercer presión sobre la inflación, los inversores seguramente seguirán ambos factores ignorando los demás, con la esperanza de que el Banco de Inglaterra base su política monetaria en esos dos factores. En general, los sucesos fundamentales forman parte del contexto de nuestros gráficos, estimulan la tendencia, provocan su reversión, inducen correcciones, etc.

El tiempo y el lugar

Unos elementos de gran importancia a la hora de interpretar el comportamiento del precio será el tiempo y el lugar. Los anuncios de los corredores suelen sonar así; “Negocia siempre, en todo lugar y en cualquier momento”. En teoría es algo del todo posible, sin embargo, en la práctica, el mercado suele comportarse de forma diferente según el momento del día del que se trate. Por norma general, debido a las zonas horarias globales, dividimos las 24 horas del día en tres partes; la sesión asiática con Australia, la sesión londinense, la sesión americana. Sin embargo, dichas sesiones suelen solaparse; la asiática con la londinense, la londinense con la americana...

A ello se le suma Londres antes de la comida, durante o después de la misma, el fixing en ECB, la puesta en marcha de las opciones de Chicago o el fixing de Londres. Todo ello hace que la volatilidad y liquidez fluya a lo largo del día. Durante una hora los bancos entran y realizan numerosas transacciones, tras lo cual el precio se frena y se mantiene mientras que los proveedores del cambio disfrutan de su horario de comida. A todo ello le añadimos las publicaciones de los datos macroeconómicos además de otros sucesos, es por ello que al principio todos tienen la sensacion de tradear en un ambiente de caos y falta de orden. Obviamente no todo es como parece, muchos traders han llegado a trabajar su propia forma de organización del caos, por ejemplo; seleccionando con cuidado sus pares de divisas, tradeando a medio plazo o a intérvalos más elevados. De esa manera el jaleo parece más controlado.

Resumiendo

La lectura de los gráficos siempre será como moverse entre unos esquemas básicos probando sacar conclusiones acerca de la situación corriente y sus posibles implicaciones. La técnica que usemos para ello será menos relevante. Las técnicas difieren entre sí según el tiepo de señales tomadas en cuenta. Sin embargo, si una técnica concreta tiene bases fundamentales, sólo nos queda ir perfeccionando nuestras habilidades en su manejo o intentar unir dos o tres técnicas con el fin de complementarlas. Además, es esencial tener en cuenta el contexto. La tendencia dominante indica cuál es la que se mantiene entre los traders en un instrumento dado. La tendencia siempre marca la continuación, por lo cual debemos asociar bien las señales a la tendencia, teniendo cuidado con las señales que no vayan acorde con la tendencia. La falta de la tendencia también es un dato de gran importancia, que influye bastante en nuestras capacidades en el mercado. Uniendo nuestras habilidades de interpretación del contexto junto a la intuición frente a lo que nos va mostrando el entorno, podremos llegar a comprender bastante bien lo que ocurre en el mercado, lo cual ya se puede considerar 1/3 del éxito.


Laura Martínez

Editor del portal FXMAG

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