La zona euro enfrenta un aterrizaje duro mientras que EE. UU. se mantiene a la expectativa. BCE y FED en la encrucijada por el endurecimiento monetario y la desinflación. ¿Se avecina una recesión significativa en busca del 2% de inflación?

Ya está claro que la zona euro está obteniendo peores resultados que EE. UU., y nos preocupa cómo el endurecimiento monetario está afectando cada vez más a Estados miembros hasta ahora resistentes como Italia y España". En este sentido, Moëc cree que "vemos que ya se está materializando un aterrizaje 'duro' en la zona euro, mientras que el aterrizaje suave en EE. UU., aunque más plausible, todavía parece lejos de ser seguro", señala el experto.
En cuanto al BCE, "lo que esperamos para septiembre pende de un hilo. Creemos que es más probable que el BCE suba por última vez 25 puntos básicos. Según nuestras previsiones, la inflación subyacente aún se situaría por encima del 5,0% interanual en el dato de agosto –que es el último que tendrá el BCE antes de volver a reunirse– y, aunque estaría por debajo del máximo, difícilmente podría considerarse el tipo de convergencia sostenida y oportuna hacia el 2% que el BCE desearía ver. Por otra parte, aunque se observan algunas grietas en el mercado laboral, especialmente en Alemania, los datos disponibles en septiembre sobre el crecimiento salarial podrían no revelar una desaceleración adecuada", considera Moëc.
"Es un riesgo clave que la economía se reactive con demasiado brío dada la resistencia del mercado laboral y la reaceleración de los salarios reales". Por ello, Moëc señala que "es interesante que la Fed tenga claramente un ojo puesto en esta posibilidad ya que eso mermaría las posibilidades de cubrir rápidamente la última milla de la desinflación".
El experto cree que "aunque el mercado no estaba convencido –y la Fed era y sigue siendo muy reacia a admitirlo– ha habido bastante consenso en la profesión económica en que será casi imposible volver a situar la inflación en el 2% en EE. UU. sin la ayuda de una recesión significativa".
Además, Moëc sospecha que "gran parte del interés que suscita la hipótesis de un aterrizaje suave en EE. UU. no es más que un intento de racionalizar la actual resistencia de la economía estadounidense ya que, aunque es cierto que la continua fortaleza del consumo es un motor clave del actual crecimiento global de la economía estadounidense, nos intriga más el comportamiento de la inversión dado que cabría esperar que la inversión se resistiera ante la subida de los tipos de interés. La inversión en bienes de equipo contribuyó negativamente al PIB en el cuarto trimestre de 2022 y en el primero de 2023, pero repuntó en el tercer trimestre. Aunque es difícil demostrarlo empíricamente, esto puede reflejar el primer impacto de la Ley de Reducción de la Inflación