La humanidad se ha visto inmersa en crisis financieras desde hace mucho tiempo, aunque hoy en día pareciera una catástrofe el tema de la burbuja de las hipotecas o revisar los libros de historia y conocer lo que pasó en la crisis de 1929, las grandes burbujas financieras van un poco más allá en el tiempo y siempre se pueden identificar características similares de especulación e inflación de precios que luego nadie quiere pagar por ellas.
Hoy vamos a conocer un poco la historia de la primera crisis o burbuja financiera conocida y documentada en el mundo moderno, se trata de la Tulipomanía o la burbuja de los tulipanes. Sucedió en pleno siglo XVII, más exactamente en el año de 1.637 en los países bajos, la historia es muy simple y llena de aprendizajes, así que toma nota que vamos a conocer un poco de historia y riesgos financieros.
Aunque pareciera que Holanda es la tierra de los tulipanes, no siempre fue así, estas bellas flores originalmente ingresaron a Europa por lo que hoy conocemos como Turquía, en el antiguo imperio Otomano, en estas tierras se los tenía como señal de clase y distinción. Con el comercio creciendo por toda Europa y los académicos y mercaderes viajando de este a oeste, se facilitó la llegada de esta exótica planta a los países bajos, donde hoy son uno de los símbolos más representativos.
Una vez empezaron a verse en las calles de Ámsterdam, inició la comercialización de estas flores, así mismo la mezcla entre plantas y algunas enfermedades y plagas propias de esta mercancía generaron nuevas especies con colores y detalles que le resultaban únicas a los compradores, se conoce de la época catálogos completos de especies de tulipanes con los que se empezaba a comercializar por todo Holanda.
Fue solo cuestión de meses para que el tulipán se convirtiese en una flor que daba estatus a quien lo tuviese, toda la élite holandesa empezó a comprar tulipanes y lucirlos en sus jardines. Inmediatamente esto empezó a animar a todos a hacerlo y a diferenciarse con las especies más novedosas y escasas, generando así un mercado atractivo que empezaría a ser explotado y generar nuevos modelos de negocio.
Uno de los modelos más novedosos fue la aparición de un tipo de negociación a futuro, Es decir que no se comercializaban las flores directamente, sino que empezó a comercializarse los derechos por los bulbos de tulipán, es decir la planta en su estado inicial. Para ser más exactos se comercializaban los bulbos a futuro para cuando estos estuviesen florecidos.
Ambas partes acordaban un precio de la negociación a futuro cuando la planta floreciera, esta figura de negociación es la primera aparición de los contratos de futuros en el mundo.
El naciente mercado de futuros incremento de los precios del tulipán, lo que empezó a generar una burbuja sin precedentes en la historia, pues los poseedores de los contratos de tulipanes a futuro salieron a revender estos una y otra vez aumentando su precio considerablemente, al punto que se habla que un bulbo de tulipán estaría costando entre 7 y 10 veces lo que ganaba una persona anualmente.
Se conocen historias donde hasta propiedades y mansiones en Ámsterdam fueron cambiadas por un título futuro de un tulipán. En el libro del autor Fernando Trias de Bes, llamado: El Hombre que cambió su casa por un tulipán, se cuenta la historia de esta y muchas más crisis financieras de la humanidad.
¿Como termina nuestra historia? Es sencillo una vez finalizado el plazo de los contratos de los tulipanes y con los precios tan elevados de estos, no había compradores dispuestos a pagar una suma tan alta de dinero por estas flores, revelando así el verdadero valor de mercado que tenían estas para los clientes.
De esta forma todos los contratos que habían sido revendidos quedaron sin respaldo alguno materializando todo el conjunto de los riesgos financieros: Riesgo de crédito, de liquidez y de mercado.
El riesgo de crédito fue el primero en manifestarse, y se materializa cuando las contrapartes no respondían por el dinero que valía el contrato de futuros, es decir nuestros clientes, no pagaban sus obligaciones con nosotros. Este riesgo inmediatamente materializa nuestro riesgo de liquidez, dada la ausencia de dinero las personas quedan impedidas para cubrir sus obligaciones contractuales, todo ello también generó cambios en los precios del mercado a los que todos los especuladores y apostadores se vieron claramente expuestos, materializando el riesgo de mercado. Personas perdieron sus propiedades y patrimonio que habían entregado con la esperanza de recuperar y ganar dinero de más cuando los tulipanes florecieran.
Tendencias como la especulación con los precios, el aumento desmedido de los mismos y un poco también de codicia de parte de los inversionistas y especuladores son síntomas que se identifican en esta primera crisis de la Tulipomanía y que se pueden presentar como constantes en otras burbujas evidenciadas en la humanidad como la depresión de 1929, la crisis de las hipotecas y más recientemente las caídas en los precios de las criptomonedas.