Le hecemos la siguiente pregunta a Efrén Arroyo Franco: ¿Podrías darnos tu opinión sobre el NFP de EE.UU? A la cual, el experto nos da la siguiente respuesta:
El viernes pasado, el S&P 500 experimentó un aumento cercano al 1% después de que la Oficina de Estadísticas Laborales informara que la economía de Estados Unidos había generado más empleos de los esperados en mayo.
Las nóminas no agrícolas aumentaron en 339.000, superando ampliamente las previsiones de 190.000 de los expertos. El dato marca el vigésimo noveno mes consecutivo de crecimiento del empleo en Estados Unidos. A pesar de esto, la tasa de desempleo aumentó al 3,7% en mayo, frente al 3,5% esperado, lo cual no es por sí mismo un dato preocupante, mientras no se convierta en tendencia.
Otros datos económicos relevantes que se extraen de este informe son el aumento del 0,3% en las ganancias promedio por hora de las empresas, que a priori es buen dato, sin embargo en comparación con el año pasado esta métrica muestra una disminución del 4,3%
En cualquier caso el solo hecho de que las ganancias sigan en ascenso puede contribuir al incremento en el valor de las acciones, sin olvidar el impulso al mercado derivado del acuerdo de incremento del techo de la deuda que eliminó el riesgo de un incumplimiento soberano. Todo por tanto hace presagiar un buen año para la renta variable.
Por tanto, el riesgo en los mercados financieros se centra en la posibilidad de una recesión que afecte a la salud general de la economía y en este punto es fundamental el papel de la Reserva Federal y su política de tipos de interés. Después de más de una década de tasas ultra bajas, la tasa de los fondos federales se encuentra ahora en el 5.25%, que representa una desviación significativa de lo que hasta hace poco más de un año se consideraba la "nueva norma".
Las tasas de interés son la palanca más importante de la economía, ya que afectan a todas las formas de deuda y establecen el precio del dinero en la economía. El aumento repentino de las tasas suele tener consecuencias negativas, especialmente para los consumidores y las empresas que se deben financiar a tasas mucho más altas.
En el caso del gobierno norteamericano, refinanciar 31.5 billones (europeos) de dólares, presumimos que no debe ser tarea fácil
La Reserva Federal se enfrenta a un desafío importante: aumentar las tasas lo suficiente como para controlar la inflación, pero no tanto como para provocar una recesión agresiva. El equilibrio es difícil de lograr, más pistas el próximo día 14.
Las perspectivas sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal están divididas. Aunque de momento la voz que suena más alta es la de Jerome Powell, presidente de la Fed, que ha dejado entrever en más de una ocasión la posibilidad de una pausa en los aumentos de tasas.
El momento es de alta incertidumbre, que no suele ser buena compañera de viaje de los mercados, y sin embargo estos suben.