Las grandes ciudades fueron las primeras localizaciones en sufrir una tendencia decreciente en el coste del alquiler tras la crisis del coronavirus. Sin embargo, esta bajada se ha expandido en los últimos meses y ha provocado el retroceso del importe medio de las rentas del país por primera vez en años. Un hecho que ha cortado de pleno la racha positiva que se había experimentado en España desde el año 2014.
Según las informaciones proporcionadas por los principales portales inmobiliarios, las caídas del alquiler se empezaron a registrar en los primeros meses de la pandemia, sobre todo en ciudades de gran dimensión como Madrid o Barcelona. Un desarrollo negativo que comenzó a reflejarse también en el resto de ciudades con el paso del tiempo, pero que, sin embargo, se resistía en las comparaciones interanuales.
Finalmente, con la llegada del 2021, se ha producido la primera bajada mensual de la renta media en España. En enero, la media por metro cuadrado se situó en los once 11 euros, un 0,1% menos que en enero de 2020. La bajada no es notoria, claramente, pero si que es un hecho significativo dado que rompe la tendencia una tendencia de crecimiento constante presente desde hace siete años.
El año 2020, pese a la pandemia, finalizó con unas rentas medias más altas que en el comienzo. Y, el dato negativo de enero, supone un punto de inflexión en el mercado Real Estate. Es necesario explicar que, para la realización del análisis, los portales inmobiliarios se basan en los precios de la oferta de las viviendas, es decir, en el precio que exigen los propietarios o caseros. Esta cuestión es clave para Gonzalo Bernardos, director del Máster Inmobiliario de la Universidad de Barcelona, quien explica que estos datos recogidos “reflejan mejor las tendencias alcistas que las bajistas”, creyendo, de esta manera, que posiblemente los precios reales empezaron a bajar hace meses.
Las causas de la bajada del precio pueden estar relacionadas con una sobreoferta de viviendas desde la aparición de la crisis sanitaria. Según indica la plataforma de gestión de datos inmobiliarios Casafari, la cantidad de propiedades disponibles para alquilar en España ha aumentado el año pasado un 178%. Este crecimiento inusual se debe, según los autores, a la transformación de viviendas turísticas en viviendas de alquiler tradicional.
Además, otro factor relevante que convive con el trasvase de los pisos turísticos a piso de alquiler tradicional, es la situación precaria de las familias, que han sufrido un descenso destacado en sus economías. Lázaro Cubero, director de Análisis de Tecnocasa, apunta que “mucha gente dejó la vivienda donde estaba para buscar una más económica, ya detectamos un movimiento por este motivo en algunas ciudades durante el primer confinamiento”, una decisión entendible tras la gran cantidad de despidos y ERTEs producidos en los últimos meses.
Finalmente, es necesario destacar que el mercado del alquiler en ciudades de más de medio millón de habitantes es donde primero se hace notar la sangría de precios. El mercado de alquiler en ciudades más pequeñas y el mercado de ventas serán los siguientes en reflejar esta tendencia surgida desde el comienzo de la crisis del COVID-19. Una cuestión que certifica el Cubero, quien explica que “el alquiler es más ágil y estas tendencias se ven antes, dado que, si alguien decide cambiar de casa, se puede cambiar en tan solo dos meses”.