El ejemplo actual $TSLA. Normalmente cuando hablamos de correcciones en el precio de un activo, automáticamente pensamos en un retroceso o baja de dicho valor.
Sin embargo, si entendemos el concepto de tendencia como una variable bidimensional, donde incluimos no sólo al precio, sino también al tiempo, deberemos reconsiderar nuestra idea de corrección.
Para entender mejor la idea vamos a ver como se forma una corrección simple según la concepción de la teoría de Elliott.
En una versión muy simple de esta teoría, los procesos de corrección se dan en sucesión de 3 ondas que podemos etiquetar con las letras A, B y C para referirnos específicamente a cada una de ellas.
Fig 1. Sp500 -Compresión diaria- Junio 2020
En el caso de la figura, la corrección no finaliza en el punto A, sino que lo hace en el punto C.
Es frecuente encontrar relaciones de precio entre las ondas A y C, en ocasiones se puede dar la igualdad en términos absolutos pero otras veces esta relación estará dada por un factor de Fibonacci.
Fig 2.
Como puede apreciarse en la figura 2, la onda C se relaciona con la onda A mediante el factor 61,8 de Fibonacci.
Pero que pasa con las ondas B?. Bueno, las ondas B, pueden ser en sí mismas todo un patrón a-b-c de menor grado, tal como explicábamos en un artículo anterior.
Así que sus dimensiones pueden ser calculadas tomando los mismos criterios.
Pero además la onda B brinda una información fundamental. En base a ella podemos interpretar la fuerza de la tendencia.
En ondas de tendencia muy fuerte, las correcciones A-B-C sufren un desplazamiento en sentido de la tendencia. En dichos casos, la onda B retrocede en exceso a la onda A.
Fig 3. $AMZN compresión diaria, mayo 2020
Nótese como la onda B supera el límite superior de A, imprimiéndole a todo el patrón correctivo un sentido alcista.El desarrollo de estos patrones de movimiento, no se debe a otra cosa que a la diferencia de fuerzas entre compradores y vendedores. Si la fuerza de compras es muy poderosa, entonces los precios se verán desplazados hacia el alza.Las ondas A y C de la figura, demuestran que en esos momentos, la fuerza de los vendedores sobrepasó a los compradores. Sin embargo, la presión compradora durante el proceso no desapareció, sino que aparece más espaciada en el tiempo y se muestra dominante a través de esa onda B.
Si la onda B fuese lo suficientemente larga, puede darse el caso que la corrección se vuelve contínua, es decir, la onda C finaliza por encima del final de A. Esto ocurre en momentos donde la tendencia es extremadamente fuerte, tal como se representa en la figura siguiente.
Fig 4.
Tengamos presente que cuando hablamos de este tipo de tendencias, debemos entender que éstas pueden ser alcistas o bajistas.
La interpretación lógica de este tipo de patrones nos dice que el movimiento posterior, necesariamente será de una magnitud bastante importante. Una vez finalizada la etapa de incertidumbre y la fuerza opuesta cede, queda liberada toda la potencia de la tendencia reinante.
A los fines prácticos, podemos ver una formación en curso en la acción de TESLA ($TSLA), a partir de la nueva onda de tendencia bajista iniciada el 31-08.
Fig 5. TSLA – Compresión 60 min – 08-09-2020.
Si bien la figura en el recuadro aún no está confirmada, podemos observar una tendencia muy importante. Su última onda muestra una cierta disminución en la velocidad de formación y sería válido esperar un desarrollo posterior similar al que se ilustra, donde la última onda formada correspondería a una onda B.
Mediante un estudio mas avanzado de este tipo de patrón, es posible determinar objetivos probables de precio e incluso de tiempo. Por lo pronto, y según la explicación anterior, podemos determinar que la fuerza de la tendencia es muy importante y sería poco probable una reversión rápida desde este punto.