Los anuncios de la Reserva Federal fueron recibidos de forma positiva en los mercados financieros, en particular las señales de que el fin del ciclo en las subidas de tipos se acerca. Así, la rentabilidad de la deuda soberana descendió de forma notable (–18 p. b. hasta el 3,4% para el bono con vencimiento a 10 años, –23 p. b. hasta el 3,9% para el bono a 2 años), mientras que el tipo del cambio del dólar se depreció frente a las principales monedas, hasta el 1,09 en su cruce con el euro, el nivel más elevado desde inicio de febrero.
Por su parte, los índices bursátiles reaccionaron con ascensos al comunicado de la Fed, aunque cerraron en negativo, tras los comentarios de la presidenta del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, quien desmintió que el Gobierno estuviera estudiando extender la protección a todos los depositantes (el límite actual es hasta saldos de 250.000 dólares).
Los mercados monetarios cerraron la jornada cotizando que ya se alcanzó el pico en los tipos y que la Fed se verá obligada a bajarlos en unos 75 p. b. a final de año (25 p. b. más que antes de la reunión)
Las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) pueden tener un impacto significativo en los mercados de valores. La Fed es responsable de establecer y ajustar las políticas monetarias, que incluyen la fijación de las tasas de interés y la regulación del suministro de dinero.
En general, cuando la Fed anuncia una reducción en las tasas de interés, los mercados de valores suelen responder positivamente
Esto se debe a que las tasas de interés más bajas hacen que sea más fácil y atractivo para las empresas y los inversores pedir prestado dinero para financiar proyectos y expansiones empresariales, lo que a su vez puede impulsar el crecimiento económico y los beneficios empresariales. Además, las tasas de interés más bajas también pueden hacer que las inversiones en la bolsa de valores sean más atractivas en comparación con otras opciones de inversión, como los bonos del Tesoro.
Por otro lado, cuando la Fed anuncia un aumento en las tasas de interés, los mercados de valores pueden responder negativamente
Esto se debe a que las tasas de interés más altas pueden desalentar a las empresas y a los inversores de pedir prestado dinero para financiar proyectos y expansiones empresariales, lo que puede frenar el crecimiento económico y los beneficios empresariales. Además, las tasas de interés más altas pueden hacer que las inversiones en la bolsa de valores sean menos atractivas en comparación con otras opciones de inversión, como los bonos del Tesoro.