Ya hemos comentado en otras ocasiones que al principio se opera para aprender, y no para ganar. Y no pensar constantemente en el resultado de la operación es parte del aprendizaje.
En el momento que interiorices adecuadamente este concepto, verás un antes y un después en tu operativa.
Recordemos por un momento las principales fases que atraviesa un inversor hasta convertirse en un Trader que vence al mercado constantemente:
- Aprender un sistema
- Dejar de perder
- Aprender a ganar
- Ganar de forma recurrente.
Evidentemente cada inversor requerirá de un tiempo diferente para cada fase, según sus habilidades y capacidad de adaptación al mercado.
A la primera fase suele llegar la mayoría de la gente. No es lo más complicado, tan solo el inicio del camino. Pero donde hay un punto de inflexión, es a partir de la segunda fase (Dejar de perder).
Cuando nos iniciamos en el mundo del trading, y comenzamos a aplicar lo aprendido en el mercado, se empieza recogiendo más pérdidas que beneficios. Y probablemente llegará un momento donde el problema no es que estemos aplicando mal el sistema desde un punto de vista técnico. El problema seguramente radique en que nos estamos saltando las normas debido a una mala gestión emocional.
Suele ser muy común pensar en el resultado durante la propia operativa. Dar por hecho que ganaremos o perderemos dinero con ese trade, antes incluso de cerrar la operación. Ese sesgo predictivo es el que nos impedirá pasar a la tercera fase (aprender a ganar).
Tenemos que ser conscientes que este es un mundo muy complicado, en el que se requiere de una formación continua, esfuerzo y mucha dedicación. Sería más correcto compararlo con una maratón que con una carrera de sprint. Por lo que de inicio no debemos de tener prisa en rentabilizar nuestro tiempo y dinero invertido. Debemos de interiorizar que lo importante es aprender a manejarnos por el mercado, adaptándonos a los continuos cambios de éste. Ese es el verdadero secreto y lo realmente importante cuando empezamos. No importa el tiempo empleado, ya que hasta que no seamos conscientes de eso, no vamos a progresar. Mucha gente pretende saltarse el proceso de aprendizaje y llega a la fase tres.
La forma de dejar atrás las pérdidas, es mediante experiencia de mercado. Es necesario obtener la suficiente experiencia para poder aplicar tu sistema (ajustado a tu plan de trading), de la forma más optima posible. Para perfeccionar un sistema no se basa simplemente en el aspecto técnico del gráfico, o en determinar un mejor punto de entrada, o una buena gestión monetaria. Se trata de ajustar el sistema a nuestra forma de ser y no al revés. Se trata de pensar en seguir nuestro plan de trading de la mejor manera, como si nos diese igual el resultado, de ese modo anulamos el factor psicológico que nos distrae de nuestro objetivo. Cuando operamos no podemos pensar en el resultado (sea positivo o negativo), ya que eso nos alejará de la correcta operativa.
De hecho, si no pensamos en el factor monetario y actuamos como si nos diese igual el resultado, es cuando empezaremos a aplicar correctamente el sistema aprendido y nos centraremos en lo que de verdad importa, “operar correctamente”. Una vez que empecemos a actuar de ese modo empezaremos a avanzar en las fases de aprendizaje. Las ganancias y las rentabilidades tan solo son el resultado del trabajo bien hecho.