Empresas y familias se encuentran mejor preparadas para afrontar un entorno de mayor volatilidad... El ahorro acumulado durante la pandemia permitirá a algunas familias mantener el consumo o invertir

Históricamente, la economía española ha entrado en crisis tras acumular desequilibrios que han provocado un aumento en el endeudamiento externo. Adicionalmente, con cada episodio de incremento en el precio del petróleo, la cuenta corriente ha entrado en déficit. Sin embargo, en esta ocasión, registra un excedente (1,0% del PIB en 2022) y prolonga el proceso de desapalancamiento frente al resto del mundo.
Sam Bankman-Fried > Warren Buffett.
— Daniel Fernández (@danfmsg) December 3, 2022
Invertir es duro, necesita gran disciplina, habilidad y está lleno de altibajos.
La rentabilidad esperada de robar y dar parte de lo robado al partido demócrata es muy superior. pic.twitter.com/sSvsVYJrCJ
El mantenimiento de la recuperación en este entorno ha sido posible gracias al excepcional comportamiento del sector servicios, principalmente del turismo, que ha permitido a la economía generar ingresos más que suficientes para compensar los gastos energéticos.
El incremento en la riqueza generado por la imposibilidad de gastar en ocio, restauración, transporte, alojamiento, etc., habría alcanzado los 130 mil millones de euros a mediados de 2022. Estos recursos compensarán parte de la pérdida de poder adquisitivo resultante de la mayor inflación. Lo mismo en lo que respecta al aumento de tipos de interés. De hecho, se constata un repunte de las amortizaciones de hipotecas, que ayudará a reducir el impacto del alza en el coste del dinero. A esto se añade el avance en la participación de los préstamos a tipo fijo (que alcanza el 30% del total del saldo vivo hipotecario) y el considerable esfuerzo de desapalancamiento durante los últimos 14 años.