Una gran parte de España se ha visto afectada en los últimos días por la borrasca “Filomena”. Ciudades como Madrid se han teñido de blanco de una manera atípica y las Administraciones han declarado la alerta por una ola de frío que ha generado temperaturas de -10 grados. En el primer día, tan solo en la Comunidad de Madrid se registraron aproximadamente 1.000 incidencias por congelaciones en las tuberías y averías en los contadores e instalaciones de agua.
Acorde a la exposición de ISTA, compañía dedicada a la mejora de la eficiencia energética del sector inmobiliario, la situación provocada por “Filomena” ha causado estragos en las tuberías y cuadros situados en los exteriores de los edificios residenciales. Para prevenir que las tuberías de tu vivienda se congelen durante épocas de bajas temperaturas como las que hemos vivido estas semanas, es recomendable seguir los siguientes cinco consejos:
1. No permitas que el agua quede estancada. Si es posible, mantén un hilo de agua continuamente para asegurar que el agua del interior de las tuberías esté siempre en movimiento.
2. Consigue que el calor de la vivienda acceda a los muebles por donde pasan las tuberías. Es aconsejable abrir los armarios de la cocina o los muebles del baño para que reciban el calor presente en la casa.
3. Si no vas a estar en casa, se recomienda cerrar las llaves de paso y vaciar las tuberías. Para vaciar las tuberías, en suficiente con cerrar el paso y dejar el grifo abierto hasta que no salga más agua.
4. Utiliza revestimientos aislantes en las tuberías. Es importante aislarlas utilizando, por ejemplo, coquillas. Normalmente puedes encontrar este tipo de aislantes en la caldera de la casa. Es suficiente con cambiar los revestimientos de las tuberías de agua caliente y ponerlas en las tuberías de agua fría.
5. Enciende la calefacción también por la noche. Es mejor dejarla encendida para que el agua del interior de las tuberías se mueva durante la noche y mantener la vivienda a una temperatura estable y confortable.
Para finalizar, Ignacio Abati, director general de ISTA, explica que un factor relevante es la antigüedad de los contadores. Este problema, provoca desvaríos en la medición y también afecta a la instalación en su conjunto. "Esta es una de las razones por las que desde agosto de 2020 es obligatorio sustituir los contadores con más de 12 años de antigüedad, una exigencia que facilitará la modernización de los equipos de medición, mejorando las lecturas y la adopción de medidas que permitan el ahorro energético", recuerda Abati.