Análisis de la balanza por cuenta corriente en Europa en 2022: ¿Cómo afecta a la capacidad de financiación de las economías?

En Alemania, el superávit por cuenta corriente se redujo en casi un 50% en 2022, con mucho, la corrección más intensa desde la reunificación alemana. De hecho, pasó de un 7,5% del PIB como media de la década anterior a un 4,0% (mínimo desde 2005), la primera vez desde 2010 que es inferior al 6,0% establecido por la Comisión Europea como el umbral máximo para considerarse un desequilibrio macro bajo vigilancia.
En Italia, la balanza por cuenta corriente registró el primer déficit en una década: –0,7% del PIB en 2022, tras el +3,0% de 2021. Francia ya presenta de manera habitual desde 2007 una balanza por cuenta corriente deficitaria, pero el castigo sufrido en 2022 situó el déficit por cuenta corriente en el 2,0% del PIB (+0,4% en 2021), el saldo negativo más abultado desde 1982. En cuanto a España, destacó positivamente, ya que mantuvo un superávit de balanza por cuenta corriente prácticamente estable (0,9% del PIB en 2022, tras el 1,0% de 2021), gracias a que los ingresos por turismo más que se duplicaron respecto al año anterior.
El comercio minorista en la eurozona bajó un 0,8% en febrero https://t.co/xmOKlX0uDh #twecos
— Twecos (@twecos) April 12, 2023
Esta menor capacidad de financiación del sector privado se ha visto compensada, en parte, por un sector público que ha corregido notablemente sus necesidades de financiación, disparadas durante 2020- 2021 a consecuencia de las medidas implementadas para limitar el impacto de la pandemia sobre la actividad. No obstante, este ajuste se ha ralentizado por la nueva ronda de medidas aplicadas para compensar el impacto de la fuerte subida del coste de la vida desatada por la guerra en Ucrania.