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No se fíe de las encuestas, estas son las tres cosas que le quitan el sueño a Joe Biden

No se fíe de las encuestas, estas son las tres cosas que le quitan el sueño a Joe Biden | FXMAG
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Quedan 46 días hasta las presidenciales americanas y se antojan demasiados para quien se ha investido como ganador antes de tiempo. El 2016 ya nos demostró cuán peligroso es hacer cábalas en los procesos electorales, no obstante parecemos seguir empecinados en ello e inevitablemente acabamos en medio de la confusión. A día de hoy podemos decir que, aún yendo por delante en las encuestas, Biden tiene mucho que temer hasta noviembre.

  • Pérdida de confianza de los colectivos: Desde hace décadas existe una fórmula electoral surgida en EEUU a la que se conoce como "coalición arcoiris", dicha experiencia en su día fue la unión de diferentes movimientos multiculturales que incluyó incluso a los Panteras Negras pero en tiempo reciente devino en un tacticismo electoral que entre otras cosas logró encumbrar a Obama dos legislaturas. La Rainbow Coalition aplicada a la política básicamente consiste en adueñarse de las banderas de las diferentes minorías de la sociedad (voto latino, voto negro, voto lgtb, etc...) para, con un pequeño empuje de la mayoría blanca no alineada con ninguno de los grupos anteriores, lograr afianzar al menos el 51% del voto. Esta forma de hacer política no nos sonará extraña porque de hecho se viene aplicando en Europa desde hace años también, aunque la idiosincrasia de las democracias continentales (donde tenemos un crisol de partidos en lugar de un bipartidismo asentado como tiene EEUU) hace que el pastel tenga que ser más repartido.

Dicho lo anterior, las últimas encuestas publicadas parece que ponen de los nervios a los asesores de campaña de Biden. La condescendencia y permisividad de los demócratas con los disturbios raciales están provocando, como ya advertimos en verano que pudiere ocurrir, rechazo en el seno de las mentadas minorías. Es llamativo por ejemplo que el apoyo de la población negra al candidato republicano haya pasado del 15% al 24% en sólo 20 días según los últimos datos de Hill-Harris, y también ver que el apoyo latino se ha disparado en estados como Florida donde Trump ha dado la vuelta al voto y aventaja a Biden con el 50% frente al 46%. No obstante puede que la gran sorpresa haya sido conocer que según una macro encuesta realizada por Hornet, una suerte de red social para público homosexual, el 45% de los gays piensan votar a favor de Trump:

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  • El particular sistema electoral Norteamericano: Una de las singularidades de las presidenciales americanas son los llamados Grandes Electores. El presidente es nombrado por decisión de los 538 Grandes Electores, una suerte de diputados cuyo número varía según el Estado en cuestión, siendo California el que más tiene con 55. En España también cada Región tiene un número determinado de escaños, por ejemplo Madrid tiene 37, y estos se reparten en función de la participación y los resultados obtenidos por cada partido (en el caso madrileño en las pasadas elecciones fueron 10 al PSOE, 10 al PP, 7 a VOX, 5 a Podemos, 3 a Cs,...). Particular es el caso de EEUU porque ahí el partido que gana aunque sea por 1 único voto obtiene todos los Electores y no se reparten según proporción de los resultados, de tal forma que en realidad al candidato a la presidencia le da igual ganar en un Estado con el 51% o con el 90%. Esto hace que a la hora de hacer cábalas con las encuestas luego tengamos problemas, de nada le sirve a un candidato aventajar a otro en 10 puntos si precisamente esos puntos los obtiene en Estados donde tradicionalmente tiene asegurada la victoria, como puede ser NY para los Demócratas o Texas para los Republicanos.

¿Qué ocurre? pues que la batalla real se libra en los Swing States o Estados Bisagra, aquellos que basculan entre un partido y otro según comicios, y es ahí donde precisamente centró sus esfuerzos Trump en 2016 y donde los centra ahora. En las pasadas elecciones Hillary Clinton obtuvo el 48% de los votos frente al 45,9% que obtuvo Trump y sin embargo Trump se llevó el 56,9% de los Grandes Electores tal y como se ve en el siguiente mapa (por cierto, sobre cada Estado aparece el total de electores asignados):

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De momento la ventaja con la que contaba Biden en los Swing States se ha estrechado a menos de dos meses de los comicios, exactamente igual que ocurrió en las elecciones de 2016. Habida cuenta de que el voto oculto favoreció entonces al candidato Republicano no es de extrañar que se repita la historia.

 

  • El riesgo de los debates cara a cara: Que la propia Nancy Pelosi alerte del riesgo que corre el partido si Trump y Biden se enfrentan en un debate no es un hecho menor. Ya a finales de Junio una encuesta de Rasmusen Reports arrojaba que aproximadamente 4 de cada 10 votantes americanos creía que Biden tenía algún tipo de demencia, rumor que se ha incrementado a raíz de las últimas apariciones del candidato durmiéndose frente a la cámara en pleno directo, recitando mensajes inconexos o teniendo que recurrir al teleprompter para contestar a las preguntas. 

Al margen de los puntos anteriores, Trump se guardó varios ases en la manga para favorecer su imagen pública. El más sonoro de ellos ha sido el desfile de acuerdos de paz que ha orquestado entre Israel y países de Oriente Medio, iniciativa que le ha valido como bien sabéis la nominación al Premio Nobel de la Paz, pero hay otros estratégicamente escogidos como lo es la elección de Mauricio Claver-Carone, candidato directamente designado por Trump, para dirigir el Banco Interamericano de Desarrollo. A través de este organismo la Casa Blanca se asegura el poder regular el desarrollo del continente y, muy especialmente, mete el dedo en el ojo a gobiernos como los de Venezuela, Argentina o Cuba, ganándose de esta forma una mayor adhesión del votante latino original de estas tierras.

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Emilio J. Pérez Poyatos

Emilio J. Pérez Poyatos

Historiador del Arte, Máster en Gestión Cultural por la Escuela de Negocios CEU, Programa Avanzado de Análisis y Asesoramiento de Fondos de Inversión por Financial Mind, Postgrado en Asesoramiento Financiero por la FEBF y Programa Directivo de Planificación Financiera por el IEB.  Titulado como European Financial Advisor por EFPA España y Funds Expert Certificated por Financial Mind. Actualmente es gestor de patrimonios para la División de Ahorro & Inversión del Grupo El Corte Inglés.


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