El término está demasiado trillado, y no merece demasiados comentarios. Y sabes que en esa zona estás seguro, fuera del peligro, que es una zona que dominas, y en la que las cosas te resultan fáciles, conocidas, ya sean agradables o no...
Esas rutinas que tanto te gustan, tus hábitos, tus habilidades, actitudes y comportamientos son parte de esta zona de confort.
Sí, es probable que haya cosas que nos gustaría cambiar, pero nos cuesta un mundo dar ese salto a lo desconocido. Seguramente, habrás oído infinidad de veces frases como la siguiente: "Tienes que sacrificarte, es lo que debes de hacer. Debes de trabajar mucho y aceptar tu destino. Y no sueñes demasiado, porque es perder el tiempo".
Y hay vida después de la 'muerte', o al menos , tras tu zona de confort. Tras el confort, está la zona de aprendizaje. Cuando decimos salir de la zona de confort,vamos direc-tamente a esta zona.
En esta zona de aprendizaje, ampliamos nuestra visión del mundo, aprendemos, descubrimos, experimentamos cosas nuevas.
Pero claro, a muchos esto les encanta, pero a otros muchos, les da miedo, y creen que meterse en esta zona es un auténtico peligro, y por eso, se quedan tranquilitos en esa zona de confort.
Tras este zona, podemos ver la zona de no experiencia . Da miedo esta zona, una zona en la que si experimentas o lo intentas, puede salirte mal.
En esta zona de no experiencia, puedes crecer, intentar conseguir tus metas y te podrán asaltar esos malditos miedos: miedo al fracaso, miedo al éxito, miedo al qué dirán...
Y lo mejor que puedes hacer en esta zona es creer en ti. Si no luchas por tus sueños, ten en cuenta que nadie lo va a hacer por ti.