El éxito tiene su lado bueno y su lado malo. Una parte inconsciente de muchos de nosotros no desea el éxito, debido a que consideramos que lo conseguimos, esto hará que tengamos más responsabilidades y más preocupaciones. Por eso , intentamos preservarnos de estas consecuencias negativas del éxito.
¿No has pensado en algún momento de tu vida que quizás no mereces realmente el éxito? Este pensamiento viene de una baja autoestima y está relacionado con sentimientos de culpa: no nos consideramos dignos de la felicidad y la satisfacción que vienen de nuestros logros personales.
Este tipo de actitud proviene de sensaciones/sentimientos de baja autoestima, y está con frecuencia relacionado con sentimientos de culpa. Nos decimos que no somos dignos de la felicidad y satisfacción que vienen de los logros personales. Autosabotaje…
También, seguro que has pensado que “si tienes éxito, la gente será más crítica contigo”. Lo que hace que temamos al éxito debido a la atención que va con él. Esa presión para estar a la altura del éxito…Ya has visto que muchos cantantes, novelistas, deportistas dicen “Es difícil estar a la altura de esto que he logrado. Todos esperan que lo siguiente que haga sea igual de espectacular, grande o mejor”. Esta forma de pensar genera un enorme pánico, y un bloqueo enorme de creatividad, productividad,…
Otra creencia que reafirma nuestro ‘miedo al éxito’ es la de que “si tengo éxito, los que están cerca de mí, van a sufrir”. Esto está basado en la compasión por alguien, un rasgo que la mayoría de nosotros piensa es que positivo.
Presiones, responsabilidades, soledad…Imaginamos esto con productos del éxito. Y nos creamos esta película para afrontar todos los fantasmas que el éxito pudiera darnos…Generalmente estas creencias son equivocadas o exageradas. Como no queremos exponernos a problemas o sufrimiento futuros, evitamos el éxito...
Dejamos de hacer muchas cosas que aumentarían nuestros logros.Creemos, de manera equivocada, que si demostramos que podemos tener éxito, porque tenemos la fuerza y determinación para ello, tenemos que explicar por qué no lo tuvimos antes. Por qué no evitamos parte del sufrimiento que hemos vivido. Esta forma de pensar es equivocada.Si hoy hacemos algo que no hicimos en el pasado, es porque hoy podemos hacerlo y antes no.
El dicho "más vale malo por conocido, que bueno por conocer" refleja perfectamente esta situación.