Los marxistas rusos destruyendo la economía húngara; las consecuencias de la inflación
En el artículo descubrirás:

  • El paraíso venezolano
  • El lado bueno de la inflación

El país al que afectó la mayor hiperinflación de la historia fue Hungría. Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, muchos países europeos quedaron completamente arruinados económicamente; destino al que se enfrentó también Hungría. Durante la guerra, dicho país fue completamente explotado por la Alemania nazi, que se hizo con las fábricas húngaras para la producción de lo imprescindible para su ejército. Justo al finalizar la guerra, los húngaros, al firmar el tratado de paz, acordaron pagar daños de guerra masivos de hasta la mitad del PIB anual. Los soviéticos, que luego determinaron la política monetaria de los países liberados, reaccionaron a la necesidad de capital de la peor manera posible; imprimiendo billetes.

Desde los finales de 1945 hasta mediados de 1946, la hiperinflación se extendió por Hungría, duplicando los precios de los bienes cada 15 horas que pasaban. Después de la guerra, se llegó a escuchar en Hungría que dicho período fue completamente planeado por los marxistas rusos para eliminar por completo a las clases media y alta de la sociedad húngara. Con una inflación diaria de más del 200%, las calles de Budapest se llenaron rápidamente de billetes sin valor. Trozos de papel impresos, llamados todavía billetes para aquel momento, comenzaron a usarse para encender el fuego de las chimeneas. En agosto de 1946, se introdujo una nueva divisa para reemplazar al antiguo pengő: el forint. La redenominación que se llevó a cabo en ese momento sigue considerándose la más grande de la historia; un nuevo forint equivalía entonces a 400 cuatrillones de pengő (4 y 27 ceros).

Todas las historias afectadas por la inflación y de las que hemos hablado no son para nada los únicos ejemplos de hiperinflación. Países como la ahora extinta Yugoslavia (1989-1994), Grecia (1944), Brasil (década de 1980) y Polonia (dos veces, en el período de entreguerras y la década de 1980) fueron víctimas de ella. Probablemente todos los países hayan pasado por un período en el que el dinero dejaba de tener el valor de siempre y era necesario volver a los métodos empleados en la historia, como el trueque. Encontraremos casos extremos consultando la lista de países que se enumeran más abajo;

Los marxistas rusos destruyendo la economía húngara

El paraíso venezolano

Los ejemplos anteriores son más o menos distantes en el tiempo. En estos momentos, cada ciudadano puede asociar la inflación con Venezuela. Es difícil imaginar una situación en la que la inflación ascienda a un millón por ciento. Sin embargo, esa es la realidad de Venezuela, un país donde los precios se duplican cada 18 días. El infierno económico fue provocado por la restricción completa de la economía de Venezuela con la industria petrolera, un extenso sistema social y una corrupción masiva.

El lado bueno de la inflación

La inflación se percibe públicamente como algo negativo, y suele asociarse con precios cada vez más altos. Sin embargo, cabe señalar que la falta de inflación a veces es tan perjudicial para la economía como su valor demasiado elevado. La inflación moderadamente baja, que se encuentre dentro de los planes del banco central de un país concreto tiene un efecto positivo en la economía. En primer lugar, la inflación puede estimular el consumo, en una situación en la que hay una tendencia en la que los precios de los productos subre, no posponemos nuestras compras a nivel privado, y a nivel empresarial, no posponemos inversiones. Si la situación es opuesta, cuando los precios suben, las compras y las inversiones se posponen, por lo que la economía queda expuesta al estancamiento.


Laura Martínez

Editor del portal FXMAG

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