El pronóstico para España quedó disminuido una décima de punto porcentual y el para América Latina fue rebajado cuatro décimas.
El FMI (Fondo Monetario Internacional) presentó unas previsiones de crecimiento global menos optimistas que hace tres meses. Se prevé que España crezca un 2,2% en 2019 y un 1,8% en 2020, es decir, 0,1 puntos porcentuales menos de lo pronosticado antes. No obstante, se puede notar que los cálculos del FMI para este país destacan de una manera positiva, si se los compara con la media prevista para Europa. Mientras que en julio se esperaba para la zona euro en 2019 un crecimiento del 1,3% y del 1,6% en 2020, las cifras han disminuido y ahora se prevé que el crecimiento alcance el 1,2% este año y el 1,4% el año que viene. Otros países que destacan entre las previsiones para Europa son Alemania, Italia y Francia. Sin embargo, sus previsiones de crecimiento también disminuyeron en comparación con los publicados por el Fondo hace tres meses.
En lo que se refiere a América Latina, llama la atención una revisión significativa de las cifras pronosticadas en julio. Las previsiones para este año indican ahora un crecimiento del 0,2%, en comparación con el 0,6% del pronóstico anterior. En cuanto al año que viene, se prevé que América Latina crezca el 1,8%, frente al pronosticado 2,3%. Entre los países latinoamericanos destaca Brasil: su pronóstico de crecimiento en 2019 incrementó ligeramente, alcanzando el 0,9%, o sea, una décima más de lo previsto por el FMI en julio. No obstante, las previsiones para 2020 respecto a este país ya no son tan optimistas. Se espera que Brasil crezca el 2%, lo que significa 0,4 puntos porcentuales menos.
¿Cuáles son las razones de la ralentización en los países latinoamericanos? Entre las causas enumeradas por el Fondo Monetario Internacional se encuentran las interrupciones en el suministro minero en Brasil, la incertidumbre política en México y en Argentina, así como la crisis humanitaria y la implosión económica que ha sufrido Venezuela.