Cómo mejorar tu autoconocimiento financiero

En este espacio solemos hablar de salud financiera cuando queremos referirnos al buen estado de las finanzas personales. Llegar a ese estado no es fruto de la casualidad.

Como casi todo en la vida, más allá de las herencias, hay quienes lo consiguen de manera natural y quienes parecen hacer todo lo posible para no conseguirlo jamás: compran todos los mitos y caen en todas las trampas posibles. A todos, pero especialmente a estos últimos, les recomendamos mejorar su autoconocimiento a partir de ratios y estadísticas personales.

Así como se interesan por la presión arterial, el nivel de colesterol y demás, deben comenzar a examinarse en términos financieros. Lo bueno es que no deben pincharse con ninguna aguja para ello ni acudir a una clínica u hospital público. Lo malo es que deben ser estrictos, tanto como lo son con los alimentos.

Vamos a conocer los ratios que miden nuestra salud financiera y vamos a conocernos.

Ratio de liquidez personal

En finanzas, el término liquidez refiere a la cualidad que poseen ciertos activos para ser convertidos en dinero de manera inmediata sin que esa conversión derive en una pérdida significativa de su valor. Ejemplo de activos líquidos son el efectivo que tenemos a mano, los dólares, euros, reales, los depósitos bancarios, las acciones de empresas líderes que cotizan en la Bolsa, la mayoría de los bonos y obligaciones negociables, las cuotapartes de Fondos Comunes de Inversión y los Cheques de Pago Diferido.

¿Cómo calculamos nuestro ratio de liquidez personal? Antes de ver un ejemplo, debemos introducir el concepto de “pasivo a corto plazo”, que refiere a las erogaciones (gastos) de dinero que debemos afrontar en lo inmediato. Hablamos de una hipoteca o un alquiler, la cuota del colegio de los chicos, la cuota por la compra de un auto y distintos gastos corrientes, como el pago de seguros, la luz, el gas, el teléfono, la comida y más.

Ahora sí podemos calcular nuestra liquidez financiera sabiendo que:

Liquidez Personal = Activos Líquidos / Pasivos a Corto Plazo

Interpretación: El resultado debe ser superior a 2. De lo contrario, estamos ante una situación de iliquidez financiera personal que es necesario corregir lo antes posible para no sufrir consecuencias negativas en la economía doméstica.

El grado de liquidez financiera personal determinará el efecto que tendrá en nuestra economía doméstica la próxima situación de crisis que debamos afrontar, ya sea por cuestiones exógenas (crisis económica del país, pérdida general del poder adquisitivo por devaluación y/o inflación) o endógenas (despido laboral, aumento de las deudas personales).

Ratio Propensión Marginal a Consumir / Ahorrar

La Propensión Marginal a Consumir (PMC) suele utilizarse en microeconomía. Refiere a cómo se incrementa el consumo de una persona cuando su ingreso aumenta en una unidad.

Una persona que gasta todo su nuevo ingreso tiene una PMC de 1. En cambio, la PMC será de 0,50 si destina la mitad de ese nuevo ingreso al consumo.

¿Puede una persona tener una PMC mayor a 1? La respuesta es afirmativa. Sucede cuando gasta sus ahorros o se endeuda.

La Propensión Marginal a Ahorrar (PMA) se calcula haciendo 1 – PMC. Por ejemplo, si mi PMC es de 0,70, mi PMA será de 0,30 (1 – 0,70 = 0,30).

Conocer nuestra PMA resulta de suma utilidad para trazar los objetivos financieros anuales. Sin una evaluación correcta del presente, difícil ordenarnos para obtener mejores resultados a futuro.

El ratio Gastos Hormiga / Presupuesto Mensual (GH/PM) es de suma importancia. Sin embargo, muy poca gente lo conoce. Denominamos Gastos Hormiga a aquellos gastos imperceptibles que realizamos en el día a día: puede ser el taxi, las compras compulsivas, las membresías baratas que no utilizamos, las comisiones por uso de cajeros automáticos de otros bancos, los pequeños pagos en cuotas con la tarjeta de crédito, las tarjetas de crédito adicionales que se utilizan poco, el mantenimiento de cuentas bancarias que están de más, los seguros de salud para viajes que se pagan durante todo el año y se utilizan un mes, los cigarrillos, las comidas no siempre deseadas fuera de casa, las gaseosas al paso, los cafés, llevar a lavar el auto muy seguido, bijouterie, pañuelos descartables, snacks y, ya que estamos, el billete de lotería.

Les propongo que realicen el ejercicio de contabilizar sus Gastos Hormiga a lo largo de un mes con suma rigurosidad. Se pueden a sorprender con el monto acumulado.

Luego, para llegar al ratio GH/PM, dividan ese monto acumulado por el Presupuesto Mensual de gastos y después multipliquen el número por 100.

Una vez más, el resultado podría sorprenderlos. Según diversos estudios, es más que alta la probabilidad de que la cuenta dé por encima de 25, lo que significa que los Gastos Hormiga representan el 25% de su Presupuesto Mensual.

En esta nota los invito a conocer 5 tips para “fumigar” los Gastos Hormiga, un paso clave para mejorar la salud de las finanzas personales.

Tu Cash Flow de la Felicidad

Llamamos Cash Flow de la Felicidad al piso de dinero que necesitaría por mes una persona para dejar de trabajar. Ese piso puede variar considerablemente según la persona. Tiene que ver con su nivel habitual de gastos.

Conocer tu Cash Flow de la Felicidad es de suma importancia porque a partir de allí podés calcular cuánto dinero necesitarías para alcanzarlo.

Por ejemplo, si mi Cash Flow de la Felicidad fuera de 50.000 pesos mensuales, entonces yo sé que invirtiendo 1,5 millón de pesos al 40% anual puedo llegar a esa cifra, mientras que, si quiero realizar la inversión en dólares, necesitaría aproximadamente US$ 130.000 colocados al 6% anual.

También podría llegar al monto deseado combinando inversiones en ambas monedas: 50.000 dólares al 6% y 900.000 pesos al 40% anual. De esta forma, tendría el 81% de mis ahorros invertidos en moneda “dura” y el 19% restante en pesos.

Te desafío a que calcules y luego me cuentes cuál es tu Cash Flow de la Felicidad y el monto de dinero que deberías invertir para alcanzarlo. Te leo en los comentarios.

Conclusión

A pesar de la importancia de estos ratios financieros, la enorme mayoría de las personas no sabe de su existencia y se la pasa nadando aguas revueltas para evitar la quiebra económica. Vive de ajuste en ajuste, perdiendo poder adquisitivo gradualmente.

Iniciar un proceso de autoconocimiento financiero es el primer paso para fortalecer la salud financiera y, de paso, reducir el estrés diario que genera verse siempre con la soga al cuello. Ordená tus cuentas y empezá a disfrutar tu vida económica.


Nicolás Litvinoff

Nicolás Litvinoff, director de Estudinero.org http://nicolaslitvinoff.net/ https://www.estudinero.org/ 

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